La fe contagiosa de Castillo ha movido al "Maestro" Tabárez a negarse a dar pistas sobre quién empezará custodiando el arco el sábado, pero el actual golero de Botafogo merece algunas fichas en la apuesta sobre quién será titular ante Brasil. Cuando Juan Castillo conversaba con los periodistas en la sala de prensa del Complejo de alto rendimiento y narraba su estado actual, su puesta a punto cien por cien habiendo jugado los dos últimos partidos con Botafogo en el arco -plenamente recuperado de su grave lesión-, un colega le preguntó qué había pasado antes del viaje para integrarse a la Selección Nacional con sus compañeros del club carioca. Si lo habían fastidiado, incordiándolo con el probable o posible resultado del partido, dejándole flotar obviamente que hubiera un resultado favorable a Brasil. Contestó que sí, que eso había sucedido, pero cuando los intimó a que hicieran apuestas, no hubo ninguno que aceptara. Dicho de otra manera, nadie “copó la parada”.
¿Temor o respeto? No quedan dudas. Es respeto por un rival que tradicionalmente ha sido una “sombra negra”. Nunca Uruguay fue rival fácil para Brasil. Hay enorme cantidad de ejemplos y no vale la pena reiterarse.
Esa fe declarada por Castillo es la misma que se nota en las prácticas de la Selección. La que contagia el grupo mismo, que deja traslucir unión, amistad, compañerismo, solidaridad. Comunión con el objetivo.
Se apuesta a ganar los seis puntos a jugar en la doble fecha.
A la tranquilidad que da jugar y volver a casa. Hay vacaciones, no se necesita retornar a las ligas de Europa. Terminaron ya.
Es distinto esta vez, es mejor, es más distendido. El objetivo es uno solo. Ahora, la Selección. Y nada más.
Y Castillo está inspirado. Seguro, confiado. Quiere. Y se percibe que todos quieren.
Y aun cuando Viera mantuvo el cero en la valla celeste los dos partidos anteriores, el técnico parece en busca de reafirmar sus convicciones. Quiere a Castillo en el arco.
Fue él quien logró -con magnífica actuación- que Uruguay trajera después de mucho tiempo tres puntos de afuera. Frente a Colombia de visita.
El equipo parece que empieza por Castillo pero hay una realidad: Tabárez no quiere dar pistas.
Acaso valga la pena apostar. En el cien por cien de sus facultades sicofísicas, Castillo es titular. Y por si fuera poco, conoce bien el fútbol de Brasil. Lo vive por dentro cada día.
Faltan nombres, hay interrogantes para develar, pero nosotros nos jugamos a la intuición y ponemos unas fichas. Apostamos. Castillo en el arco. Y nos parece bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario