El arquero Juan Castillo estaba abocado ayer a una de las tareas que más le disgustan: hacer las valijas y organizar la mudanza.A Castillo le hubiera gustado quedarse en Colombia, donde defendió durante la última temporada al Deportivo Cali. Pero la difícil situación económica del club caleño adelantó la partida del arquero, cuyo contrato finalizaba en enero. Mañana llegará a Montevideo con una incertidumbre: la de su futuro.
"Acabo de firmar la desvinculación del club y la refinanciación de la deuda. Por lo menos firmé y quedó todo registrado. Lo que sucedió fue un tema estrictamente económico. El club está pasando por una situación muy crítica y bajando los costos", contó Castillo desde Cali.
"En lo deportivo me fue bien, quizás me costó un poco recuperar el nivel después del Mundial, porque venía de estar tres meses sin jugar. Pero después terminé muy bien", afirmó.
MUDANZA. "Uno a mudarse no se acostumbra nunca. No hay cosa que me fastidie más que hacer maletas y la mudanza es aún peor. Pero son gajes del oficio. Además, con dos gurises chicos es todavía más complicado. Los juguetes ocupan mucho lugar", agregó.
"Me hubiera encantado quedarme. Acá vivíamos felices y mis hijos (Ian de cinco años y Mateo de dos) se habían adaptado bárbaro. En el colegio y en el jardín las maestras eran divinas con ellos. Te dabas cuenta cuando los ibas a dejar o a buscarlos. El trato era maravilloso", contó el arquero, cuya esposa, Andrea era oficial de la Fuerza Aérea, pero al irse del país, primero a Brasil y luego a Colombia, perdió su trabajo. Tuvo que sacrificar su carrera por la de su esposo.
EUROPA. "Todavía no sabemos lo que va a pasar. Acá hubo algunas posibilidades, de Junior y otros equipos, pero no hay nada concreto. Por eso el grueso de la mudanza se la dejamos a un compañero, el argentino Martín Morel, y una vez que sepamos cuál va a ser nuestro destino, él se encarga de mandarnos las cosas. Llevar todo a Uruguay para después tener que volver a salir sería una locura".
Si pudiera decidir sobre su destino, miraría hacia el viejo continente. "Si pudiera elegir, obviamente, me gustaría ir a Europa. A todo jugador le gustaría estar en la elite del mundo. Pero tampoco me quita el sueño, sé que para un arquero es mucho más difícil. Además, también está el tema del pasaporte. Tengo bisabuelos españoles por parte de madre e italianos por la de mi padre, pero no he podido conseguirlo".
Siendo más realista, le gustaría jugar en Argentina o en México. "Argentina es junto a Brasil de las ligas más competitivas de América. Mientras que económicamente, México es la más poderosa", afirmó.
"Estos momentos en que uno no sabe lo que va a pasar, son difíciles. Primero tenía la incertidumbre de si iba a continuar en Cali. Y ahora la tengo con respecto al futuro. Quisiera saber a dónde voy a ir, son cosas que generan ansiedad y preocupación, pero intento estar tranquilo. Sé que hice un buen año y terminé jugando. Seguramente, las cosas se van a dar para mejorar. Hay que tener mentalidad positiva", finalizó.
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